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El comercio local: "La ciudad está cada vez más amurallada"

El sector del comercio de Castellón afronta el último trimestre del año con cierta desesperanza, «después de un septiembre horroroso en ventas y un octubre que ha empezado muy lento en actividad». Asociaciones comerciales consultadas por este diario aseguran que «no entendemos qué está pasando». «Agosto fue un mes muy bueno en ventas para los comercios de la ciudad, pero en octubre, sobre todo por las tardes, no ves a nadie por las calles. No entra nadie en las tiendas. Queremos pensar que se debe, además de al miedo al coronavirus, a que la gente está ahorrando por si nos vuelven a confinar», explican las mismas fuentes del sector local, que prefieren mantenerse en el anonimato.

DEMORA EN EL PAGO DE ERTE

Además, el sector opina que «la demora en el pago de los ERTE también puede estar detrás de la merma en la actividad por parte de los consumidores».

Es por ello que las asociaciones lanzan un 'SOS' a las administraciones públicas, en este caso, principalmente al Ayuntamiento de la capital de la Plana. «Son muchas las reuniones que tenemos con ellos y es cierto que nos preguntan y les damos ideas, pero muchas propuestas llegan tarde», explican.

Los sucesivos cambios en la movilidad en el centro urbano representan uno de los principales escollos en las ventas, según estos comerciantes. «Han eliminado prácticamente todos los bolardos y ahora han puesto cámaras. Todo ello, sumado al corte al tráfico en varias calles de la ciudad, provoca que mucha gente que viene de otros pueblos rehuse ir al centro a comprar y opte por marcharse a centros como la Salera», lamentan.

Además, el proyecto de suprimir un carril en la avenida Lidón también desconcierta al comercio del centro urbano. «Si continúan cortando los principales accesos a la ciudad van a afectar y mucho al comercio. Entendemos que quiera peatonalizar las calles, pero la ciudad está cada vez más amurallada. Si se hace tan complicado entrar en el centro, el comercio sale perdiendo», argumentan desde el sector comercial de la capital.

PARKING

En esta misma línea, el comercio urbano pone el acento sobre la coyuntura de los parkings. «La situación de los parkings también es muy crítica. Las empresas se están ahogando. Ya hemos pedido muchas veces que el Ayuntamiento negocie una bajada de precio en los tickets para acceder a los parkings o bien que saque una partida presupuestaria para este fin», relatan desde una asociación comercial que representa a un centenar de establecimientos.

Otra opción, prosiguen las mismas fuentes, «sería la de favorecer la gratuidad de las zonas azules en sábados. O que el fin de semana el parking sea gratuito. Eso atraería más clientes de fuera de la ciudad de Castellón».

«La gente se está ahogando ya», sentencian, incidiendo en la importancia de embellecer el centro urbano. «Pedimos también que pongan flores u otros adornos en las calles del centro de la ciudad, que las hagan más atractivas. También limpiar las pintadas de las persianas de comercios cerrados», añaden.

sorteo

El comercio, que valora la disposición del equipo de gobierno local, apunta no obstante que «hay que actuar con mayor rapidez».

Además, lamenta que la iniciativa del Ayuntamiento de obsequiar con 5.000 euros en compras en el pequeño comercio a través de un sorteo no ha sido demasiado ambiciosa. «Se han gastado más en preparar esa campaña que en lo que repercutirá en el comercio local», aseguran las mismas fuentes, quienes insisten en que «5.000 euros es muy poco para todo el comercio de la ciudad». «Necesitamos ayudas, pero las necesitábamos antes, cuando no podíamos abrir, ahora queremos acciones que favorezcan las compras», concluyen.

Urgen activar las terrazas y no "recortarlas"

El sector del comercio local de Castellón se da la mano con la hostelería y pide al Ayuntamiento que favorezca la apertura de restaurantes y la disposición de mesas y sillas en las terrazas. «Pensamos que los distintos restaurantes que hay en la calle Caballeros o en la plaza Santa Clara podrían aprovechar mejor el espacio y ampliar sus mesas y sillas para atraer a más clientes», explica una asociación comercial de la capital.

«Si la gente ve, sobre todo en fin de semana, que hay bares y restaurantes abiertos se animará a salir más a la calle y eso repercutirá en la actividad del comercio de la ciudad», añaden las mismas fuentes.

Así, indican que «nos consta que a sectores hosteleros de la plaza Santa Clara y del entorno de las Tascas les ha llegado un escrito del Ayuntamiento pidiendo que recorten el número de mesas y sillas». «Entendemos que antes era normal reducir las terrazas por las medidas sanitarias pero no tiene sentido que ahora se impida su ampliación», lamentan los comerciantes, quienes ponen como ejemplo la hostelería de Benicàssim. «Allí, el Ayuntamiento cortó al tráfico la calle Santo Tomás durante todo el verano para permitir que los restaurantes pudieran ampliar mesas y sillas por las noches en fin de semana. La medida funcionó muy bien. Pensamos que en algunas zonas del centro urbano se podría hacer lo mismo», apostilla el comercio.