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Los centros comerciales también venden sostenibilidad.

En España, casi un centenar de activos de 'retail' cuentan ya o están pendientes de recibir alguna de las certificaciones internacionales

Continúa la tendencia alcista del 'retail'

La sostenibilidad es un valor añadido en alza que todavía está buscando su sitio en el mercado del retail. De momento, y no es poco, su mayor aliada, la eficiencia energética, se ha convertido en una premisa esencial para los locales, centros y parques comerciales, donde la percepción del usuario y la experiencia del gestor se convierten en pieza clave de análisis a la hora de medir el factor riesgo por parte de inversores potenciales.

Los centros comerciales están apostando por la mejora de la gestión medioambiental en sus procesos e instalaciones. Así, "se están implementando medidas que reducen la huella medioambiental como, por ejemplo, la potenciación de la luz natural y los espacios verdes, la dotación de plazas para coches eléctricos, el uso de energías renovables y la utilización racional del agua y la iluminación eficiente", comenta Javier Hortelano, presidente de la Asociación Española de Centros y Parques Comerciales (AECC).

Prueba de ello es que muchos de estos espacios de ocio están siendo reconocidos por su labor con certificaciones de gestión medioambiental o con sellos de última generación como LEED, Breeam y Verde, este último expedido por el Green Building Council España (GBCE).

Uno de los factores que se tienen en cuenta a la hora de hacer un rating inmobiliario es la capacidad de transformación del espacio. Para Sandra Daza, directora General de Gesvalt, "la eficiencia energética de los centros comerciales es un valor tanto para el inquilino, dada la reducción de los costes de mantenimiento, como para la búsqueda de posibles inversores que sólo invierten en edificios que tengan un certificado de sostenibilidad mínimo". Esta consultoría está analizando los parámetros que permiten, desde un punto de vista de valoración inmobiliaria, trasladar el impacto que la certificación energética pudiera incidir de una forma directa en el incremento de valor de mercado.

Los precursores

La primera incursión del sector en la sostenibilidad se remonta a 2012, cuando el grupo Eroski logró uno de sus mayores hitos ambientales, levantar en Oñati (Guipúzcoa) un local con un balance neutro en emisiones de CO2, logrando un ahorro de hasta el 65% del consumo energético con respecto a un centro convencional. Unas instalaciones que convirtieron a este espacio en el primer supermercado reconocido con la certificación Breeam en España en 2014, y el primero en Europa en alcanzar la certificación ISO 50001 de gestión energética.

La apuesta de esta cadena pronto fue copiada por el resto. Actualmente, son contadas las empresas que están certificando con sello Breeam toda su cartera inmobiliaria de centros comerciales: la francesa Unibail-Rodamco-Westfield (11 centros certificados en España), las españolas Grupo Lar (nueve centros certificados) y Neinver, especializada en centros outlet (con seis certificados).

Según Félix Rodríguez, director de Relaciones Institucionales de Breeam España, los factores que inciden a la hora de certificar un centro comercial son varios: "Mientras que en un edificio de obra nueva se pueden premiar requisitos, como el reaprovechamiento de un suelo utilizado previamente, la orientación o los materiales usados, la metodología en edificios en uso se orienta más a exigencias relacionadas con el mantenimiento y la gestión que se realiza del edificio". En ambos casos, el objetivo es el ahorro económico, los beneficios de salud y bienestar y la reducción del impacto ambiental.

Acreditados

Breeam España tiene certificados 76 centros comerciales y 11 en proceso de obtener el certificado, de los cuales cuatro son proyectos de rehabilitación: Glòries y La Roca Village, situados en Barcelona, X-Madrid, en Alcorcón, y Torrecárdenas, en Almería.

Con certificación LEED, otro de los sellos reconocidos internacionalmente, existen cuatro centros comerciales, tanto de nueva construcción (Puerto Venecia, en Zaragoza, y Zielo, en Pozuelo de Alarcón, Madrid) como de uso (Xanadú y Albufera Plaza, ambos en Madrid).

La experiencia de Verde, herramienta de evaluación para la certificación ambiental dedicada a equipamiento, todavía es escasa y se reduce a la certificación de una tienda Lidl en Coslada (Madrid) y la rehabilitación de locales comerciales en Castellón.

Sin duda, uno de los proyectos de rehabilitación integral más ambiciosos ha sido el centro comercial Glòries de Barcelona. Inaugurado a finales de 2017 por la multinacional francesa Unibail-Rodamco-Westfield, este nuevo espacio contribuye a la transformación urbanística del distrito tecnológico 22@.

Con una inversión total de 148 millones de euros, para la renovación y acondicionamiento de 67.000 metros cuadrados, "Glòries destaca por su integración al entramado urbano, recuperando el espacio público al aire libre para la ciudad", explica Enrique Illán, director Financiero y de Responsabilidad Social Corporativa de Unibail-Rodamco-Westfield España.

Entre sus objetivos medioambientales se encuentra reducir las emisiones de dióxido de carbono y contribuir al uso de transporte sostenible. "Glòries, además de conectarse a una red urbana de distribución de calor y frío para su utilización en calefacción, climatización y agua caliente sanitaria, fomenta la recogida selectiva de residuos", señala Illán. Un proyecto que opta a conseguir el nivel de Excelente en la escala Breeam de construcción sostenible.

Pero los centros comerciales también miran a 2020, fecha a partir de la cual todos los edificios que se construyan tendrán que ser de consumo de energía casi nulo. "Dado que esta exigencia será una realidad en un breve periodo de tiempo, deberíamos trabajar con otros objetivos de sostenibilidad más ambiciosos de cara al futuro, donde se tengan en cuenta cuestiones como el uso de materiales, consumo de agua, movilidad y otros parámetros que sí están representados en los sellos de sostenibilidad", apunta Inés Leal, directora del Congreso de Edificios de Energía Casi Nula.

Meses antes de la entrada en vigor de esta obligatoriedad, está previsto que abra sus puertas el nuevo centro comercial de Unibail-Rodamco-Westfield, situado en Benidorm (Alicante). Este proyecto, que supondrá una inversión de 210 millones de euros, tendrá la más alta calificación energética.

Un plan para los mejores lugares

El compromiso medioambiental de Unibail-Rodamco-Westfield, que opera con 13 centros comerciales en España, se concreta en un ambicioso plan denominado 'Better Places 2030', con el que la firma se ha propuesto disminuir un 50% las emisiones de todos sus activos. Se convierte así en la primera compañía inmobiliaria cotizada en el mundo en asumir este reto antes de 2030, involucrando para ello a empleados y 'retailers'. "Nos comprometemos a reducir las emisiones un 35% en la construcción de nuevos centros, mediante la optimización del diseño que permita usar menos materiales, y disminuir un 70% las emisiones en los centros ya existentes, con mejoras en su operativa y llegando a acuerdos con los 'retailers' para que, por ejemplo, incorporen también luces LED en sus tiendas", apuntan desde la firma.