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La escasez de aparcamiento gratuito reduce las ventas en el centro de Gandia.

Los comerciantes del Centre Històric de Gandia han levantado la voz para quejarse del descenso de ventas que están sufriendo respecto a años anteriores. Achacan la bajada a la dificultad que supone aparcar el coche en los alrededores de la principal arteria comercial y al elevado precio de los parkings de pago. Además, los trabajadores de la zona señalan que cada vez es más complicado acceder en coche.

Juan Peiró, dueño de una zapatería, destacó el cierre de parte del aparcamiento del recinto ferial como una de las causas de la caída de las ventas. Según detalló, la gente antes aparcaba allí y llegaba andando hasta la zona de los comercios, mientras que ahora sólo se acercan a las tiendas las personas que las tienen más cerca o que ya conocen el negocio. Este comerciante reveló que las ventas se han reducido en un 20% respecto a la temporada pasada y expresó su preocupación ante el descenso de extranjeros y turistas que visitan su local.

M.ª Ángeles Escrivá, socia de una tienda de bolsos, apuntó que «este año las ventas están siendo muy suaves» y que «la facilidad de acceso y de aparcamiento son prioritarios para un centro comercial». A ello comentó que la gente huye del sol y el calor y que si se crearan sombras en la calle, los clientes volverían a llenar las vías del centro.

Algunos clientes señalan que hay poca variedad de tiendas porque muchas han cerrado estos meses

Por su parte, Imma, trabajadora de un establecimiento de moda, indicó que la temporada está siendo «muy floja» y que nada tiene que ver con años anteriores. A su juicio, también influye el cierre de comercios en la calle Mayor, lo que provoca que la gente acuda a otros lugares donde pueda encontrar más tiendas juntas para realizar sus compras, y que las personas evitan pagar por estacionar su vehículo debido a la ausencia de parkings gratuitos.

En referencia a si la clientela son turistas (tanto nacionales como internacionales) o vecinos de la zona, la dependienta apuntó que la relación es «mitad y mitad», aunque se ha notado un descenso de extranjeros en la tienda. Se mostró de acuerdo con la problemática del calor y señaló que «en esta calle da mucho rato el sol».

Rebajas sin repunte

Por el contrario Sergio, encargado en otra tienda de moda, aseguró no haber notado mucha diferencia entre este año y el anterior, aunque reconoció que esta temporada las rebajas están siendo más pausadas y constantes, sin los picos habituales del periodo.

El encargado comentó que el 80% de su clientela es de la zona de la Safor y coincidió con otros comerciantes en que el calor provoca que la gente salga menos por la zona. De ahí que plantease la posibilidad de generar espacios de sombra o colocar en la calle ventiladores con difusores de agua que ayuden a los viandantes a sobrellevar el bochorno, ya que «a mediodía no se puede estar y hasta las siete de la tarde esto está vacío».

Cada vez más comercios del centro de la ciudad cierran sus puertas para trasladarse a centros comerciales. Según los vendedores, esto se debe a que el aparcamiento de pago no puede competir con el estacionamiento gratuito ofrecido por los centros comerciales.

Los clientes opinan igual que los comerciantes. Manuela declaró que «si tuviera que venir en coche, me iría a un centro comercial». Indicó que acude a los comercios de la calle Mayor porque vive en una vía muy próxima y no por la cantidad y variedad de género que puede encontrar en las tiendas. Y añadió que, debido al cierre de muchos establecimientos, los jóvenes apenas tienen oferta en la zona, por lo que realizan sus compras en otros lugares. Según la hija de Manuela, la gente más joven sólo encuentra en estos comercios lencería y zapatos, pero muy poca ropa de diario.

Campañas en marcha

Versión muy distinta es la que ofreció el presidente de la Cooperativa del Centre Històric, Pedro Izquierdo. El máximo representante de los comercios rebatió estas opiniones y aseguró no estar de acuerdo con las dificultades que muchos exponen de aparcar en el centro.

Según Izquierdo, las plazas gratuitas son suficientes y no llegan a llenarse y los comercios asociados dan a sus clientes tíquets para reducir el precio del parking, por lo que no debería suponer un problema estacionar el coche. No obstante, reconoció que se están poniendo en marcha campañas para captar más clientela.

La complicación que supone estacionar el coche y el cierre de negocios está dejando las tiendas vacías y a los comerciantes nerviosos en el centro de Gandia.