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¿Qué piden los clientes al nuevo modelo supermercado de Roig?

Reclaman comida recién hecha para llevar, un espacio para poder comer, wifi y bebidas frías

Se erigen en la punta de lanza de Mercadona. El modelo a seguir. Las bautizadas como «tiendas eficientes» representan el futuro de la cadena valenciana. En 2023, todos los establecimientos del grupo responderán a este mismo patrón. La adaptación del parque de supermercados constituye el programa de inversiones más ambicioso en la historia de esta compañía. Pero aun así, no son perfectas.

Juan Roig no duda en admitirlo en público. En las entrañas de Mercadona, el nuevo modelo de establecimiento se conoce como «tienda 8». ¿Por qué no diez si se trata de la tipología de establecimiento más avanzada, su máximo exponente? «No podemos porque todavía no responde a la totalidad de las peticiones de los clientes», confesó ayer el empresario valenciano.

En una firma que prima la satisfacción del 'jefe' [el cliente] por encima de los beneficios económicos, su opinión se tiene muy en cuenta antes de tomar cualquier decisión. El grupo de distribución maneja, de hecho, relación de asignaturas pendientes de su nuevo modelo de tienda. Algunas se introducirán en próximas actualizaciones, otras se encuentran sujetas a estudio.

¿Pero qué están reclamando los usuarios que Mercadona todavía no ha atendido? «Nos piden comida recién hecha y para llevar y, en algunos lugares, incluso una zona para comer en la propia tienda», explicó el presidente del grupo. También demandan la venta de bebidas frías -las tiendas carecen de neveras con refrescos refrigerados, como sí tienen otros competidores- y wifi en los establecimientos. Precisamente este último punto se encuentra «en pleno debate» en la compañía, según admitió Juan Roig.

A pesar de estos matices, el nuevo modelo de supermercado supone un salto significativo respecto al modelo tradicional vigente. Y no sólo a nivel estético. Se están introduciendo soluciones tecnológicas y operativas para mejorar tanto la experiencia de compra como la fase previa. El grupo de distribución está mejorando, por ejemplo, la accesibilidad de sus establecimientos -se ha modificado la ubicación de algunas tiendas para facilitar la llegada de clientes en vehículo privado-, pero también ha puesto el foco en el medio ambiente.

En esta línea, se controlará la temperatura de los locales para evitar el frío excesivo -una de las quejas habituales- gracias, en parte, a la renovación de toda la línea de refrigeradores. Y es que las actuales neveras y congeladores abiertos se están sustituyendo por otros verticales con puertas frontales, lo que evita la pérdida de frío, reduce el consumo y eleva la eficiencia energética. El nuevo modelo trata de simplificar la compra al jefe -no se necesitarán monedas para los carros, que serán de plástico; y los frescos se pesan en la caja- y, además, eleva el surtido de productos. Las «tiendas ocho» venden pescado de lonja, sushi e incorporan el nuevo horno -que mejora la calidad del pan- y el corte de jamón a cuchillo.

 

«Estamos llegando al techo de tiendas en España»

Mercadona sólo prevé 11 nuevas aperturas en 2018 limitadas a País Vasco, la ciudad de Madrid y Cataluña

Con 1.626 establecimientos distribuidos en todo el territorio nacional, Mercadona es la cadena de supermercados con mayor penetración y copa el 15% de la cuota de mercado. Está presente en todas las provincias y autonomías, incluidas las insulares. El grupo continúa creciendo en España, aunque el margen es cada vez más estrecho. Cada ejercicio el número total de aperturas se reduce. En 2018 apenas serán 11. «Estamos llegando a nuestro techo en España», reconocía ayer el presidente de la compañía, Juan Roig. Pero los planes de expansión en nuestro país todavía no se han agotado del todo. En principio, las nuevas tiendas se concentran en tres áreas donde la densidad de la cadena de supermercados es ligeramente inferior al resto. Se trata fundamentalmente de Madrid capital, algunas zonas de Cataluña y el País Vasco, la última región a la que accedió la enseña valenciana en 2014. Esto no significa, sin embargo, que esté todo hecho en España. El plan de modernización de establecimientos incluye la adecuación de las tiendas a los estándares del grupo, así como la recolocalización de las mismas cuando se considere la opción más oportuna. Sin ir más lejos, el pasado año se reformaron 157 y en 2018 serán 250 las que se adapten al modelo de «tienda ocho», el más avanzado del grupo. Ante la inminente saturación del mercado español, la necesidad de crecer en superficie comercial se traslada ahora a Portugal. Ya hay comprometidas nueve tiendas en el entorno de Oporto, pero la idea es extender el modelo a todo el país. Roig no se cierra las puertas a nuevas aventuras internacionales pero antes de planificar nuevos desembarcos quiere consolidar la aventura lusa. Precisamente el salto a Portugal ha reabierto un debate histórico: la apertura dominical. En España, Roig lo tiene claro. «Abrir los domingos obligaría a subir el precio de los productos a los clientes de entre semana», sentenció ayer. Pero la dinámica de Portugal es distinta. Allí el séptimo día de la semana se ha consolidado como el segundo en ventas. El presidente de Mercadona admite que existe un debate abierto en Mercadona. Él apuesta por cerrar, pero algunos miembros de su equipo aconsejan lo contrario.